Abrigo y vestimenta
Sin zapatos mientras no camina. Ropa justa y necesaria, sin exceso de capas — una guía simple: una capa más que un adulto en el mismo ambiente, no menos. Ropa flexible especialmente en hombros, rodillas y caderas, que no comprima ni limite el rango de movimiento.
¿Por qué? Un bebé abrigado en exceso se sobrecalienta con facilidad y le cuesta más regular su temperatura; además, la ropa muy ajustada limita el movimiento libre de piernas y caderas — incluso unos pocos gramos de tela de más pueden restar libertad a un cuerpo tan pequeño.
💡Un buen momento para aprovechar: después de cada muda. Con poca ropa puesta, alarguen un poco ese rato — es una oportunidad natural, sin planificar nada extra, para que el bebé se mueva con total libertad.